martes, 23 de septiembre de 2008

ENTENDIENDO LA PERDIDA DE UNA MASCOTA

Para muchas personas la perdida de su mascota es como la perdida de un miembro familiar cercano. Para algunos, la perdida de su mascota puede sentirse mas trágica y agudamente que la perdida de una persona. Esto puede suceder porque las mascotas viven relativamente vidas cortas. Para aquellos que aman a sus mascotas su muerte puede significar aun mas que la muerte de un familiar o amigo. Aunque para otras la misma perdida deje sus vidas intocables. La diferencia esta en que para algunos su mascota simboliza muchas cosas. Puede representar quien sabe al cuidado de un niño que no pudo tener o al niño inocente en todos nosotros. Puede representar a la fidelidad de la pareja ideal que no se tiene o tuvo, a la paciencia de un padre o madre siempre amando y esperando a su dueño incondicionalmente. Puede ser visto como alguien para jugar y acariciar y hasta como un hermano para los que no lo han tenido. Puede ser visto como un reflejo de las cualidades negativas y positivas que reconocemos en nosotros o que nos faltan. La mascota puede significar todos estos roles a la misma vez para alguien o alguna cualidad especifica para algún miembro de la familia. Cuando una mascota muere, esperamos que el dolor sea reconocido, aun cuando el dolor no sea compartido por otros como nuestras amistadas y colegas. Pero aunque el enlace entre usted y su mascota sea valioso como cualquiera de sus otras relaciones, la importancia de sus perdidas no serán apreciadas por otras personas. El proceso de perdida de una mascota bien querida no es diferente a la de sufrir la muerte de un ser humano. La diferencia esta en el valor colocado en su mascota. La perdida puede que este rodeada de falta de respuesta de los miembros de su familia o amigos. Pero entienda que usted no necesita la aprobacion de nadie para llorar la pérdida de su mascota, ni tampoco necesita justificar sus sentimientos y dolor con nadie. Tampoco culpe a nadie quien no aprecie la profundidad de su dolor por la mascota porque el gozo encontrado en la compañía de su mascota no es una bendición compartida ni dada a otros. La muerte de una mascota puede revivir memorias dolorosas e inclusive conflictos no resueltos del pasado que amplifican su conmoción emocional actual. Si la angustia es muy fuerte, como suele suceder en algunas personas, especialmente aquellas que no tienen otros miembros de familia y su compañía era su mascota, puede incluso buscar apoyo profesional de algún psicólogo en su área. Vea esta experiencia de consejería profesional como una oportunidad para crecimiento emocional.